Conoce las rías más pequeñas de Galicia

Galicia Turismo Rural   |   18 Septiembre 2021   |   Naturaleza

Cuando hablamos de las rías gallegas siempre nos vienen a la mente los nombres de las más grandes y conocidas, olvidándonos de que en Galicia hay algunas pequeñas rías que merecen (y mucho) una visita. Vamos a hablarte de ellas.

Ría de Lires, la más pequeña de Galicia

La ría de Lires es la más pequeña de las rías gallegas, tanto que muchas personas no la conocen. Situada en el corazón de la Costa da Morte, entre los cabos Touriñán y Finisterre, el río Castro se abre al mar tras su paso por la pequeña aldea de Lires. Es un pequeño paraíso para las aves marinas y brinda a quien la visita unos espectaculares atardeceres desde las dos playas que la escoltan: la pequeña de Lires y la imponente playa de Nemiña. Un pequeño paseo desde la aldea de Lires te llevará a la boca de la ría, donde te recomendamos su fantástica puesta de sol.

Tanto en la propia aldea de Lires como en sus proximidades encontrarás varias casas de turismo rural donde alojarte y vivir una experiencia única que combina campo y mar.

Ría de O Barqueiro, la gema oculta de las Rías Altas

El río Sor, tras su recorrido encajonado entre montañas donde nos deja rincones espectaculares como la fervenza de Augas Caídas, se funde con el mar en la recóndita y coqueta Ría de O Barqueiro, la primera de las rías cantábricas de Galicia.

Flanqueada por el imponente cabo de Estaca de Bares y los cercanos acantilados de Loiba, justo en el punto en el que la ría se abre al mar se encuentra uno de los pueblos marineros más bonitos de Galicia: O Barqueiro, con su diminuto puerto de pescadores rodeado de un anfiteatro rocoso desde el que las casas parecen derramarse sobre el agua. Al otro lado, la espléndida playa de Area Longa nos conduce hasta el pueblo y puerto de O Vicedo. Además, el ferrocarril de vía estrecha que llega hasta Asturias desde Ferrol tiene varias paradas a pie de ría.

En esta ría encontrarás acantilados, pequeñas playas con aguas de un intenso color turquesa, bosques para perderse y mucho más que te invitamos a descubrir en persona aojándote en alguno de los establecimientos de turismo rural que encontrarás en la zona.

Ría de Foz, el corazón de la Mariña

Foz es una de las capitales turísticas de la Mariña lucense. Recibe su nombre de la ría en la que se encuentra (y no al revés) porque ésta tiene forma de hoz. Se trata de una antigua villa marinera que alberga una joya arquitectónica: la basílica de San Martiño de Mondoñedo, que fue catedral y no una cualquiera, sino la más antigua catedral de España que se conserva en pie, consagrada como tal en el siglo IX.

A uno y otro lado de la ría, en los municipios de Foz y Barreiros, encontrarás muchas playas en las que disfrutar de los deportes acuáticos. La ría de Foz te ofrece también hermosos atardeceres desde el mirador del Pico da Lebre. Y si buscas naturaleza en estado puro, la propia ría es un espacio protegido que alberga numerosas aves acuáticas y el río Masma, origen de la ría de Foz, discurre tierra adentro entre un bosque de ribera que no debes perderte.

Ría de Aldán, la ensenada que quiso ser ría

Parece una ría, y de hecho se la conoce así, pero la Ría de Aldán no es una ría sino una ensenada profunda, ya que carece de río que la origine. Situada en el extremo de la Península del Morrazo, numerosas playas jalonan sus costas.

Entre Cabo Udra y la punta de Couso, tres parroquias cuentan con costas en la ría: Aldán y O Hío, pertenecientes a la cercana Cangas do Morrazo, y Beluso, perteneciente a Bueu. Justo enfrente, la Illa de Ons, que forma parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas, que podrás visitar solicitando autorización previa.

Muy cerca del pueblo de Aldán no debes perderte el Bosque Encantado, en la finca do Frendoal, antiguo lugar de recreo de los condes de Aldán que incluso posee un pequeño castillo en miniatura. Un lugar que hace honor a su nombre.

Otro de los puntos imprescindibles es el cruceiro de O Hío, tallado en el siglo XIX y considerado el mejor cruceiro de Galicia por la espectacularidad de sus esculturas.

Por supuesto, en la ría de Aldán encontrarás una oferta gastronómica donde el pescado y el marisco son protagonistas, además de alojamientos de turismo rural para gozar de una escapada perfecta.